Escuchá Ruta 40

     

Post dedicado

“Razas enteras fueron exterminadas, las praderas se poblaron. Las selvas vírgenes se explotaron y muchas se talaron criminalmente para siempre. La llamada civilización entró a sangre y fuego o en lentas tropas de carretas cantonas. El aborigen fue sustituido por inmigrantes. Estos eran hechos enormes, objetivos, claros. La inteligencia americana nada vio, nada oyó, nada supo. Los americanos con facultades escribían tragedias al modo griego o disputaban sobre los exactos términos de las últimas doctrinas europeas. El hecho americano pasaba ignorado para todos. No tenía relatores, menos aún podía tener intérpretes y todavía menos conductores instruidos en los problemas que debía encarar. (…) El conocimiento preciso de la realidad fue suplantado por cuerpos de doctrina, parcialmente sabidos, que no habían nacido en nuestro suelo y dentro de los cuales nuestro medio no calzaba, ni por aptitudes, ni por posibilidades, ni por voluntad.” Raúl Scalabrini Ortiz.


Scalabrini Ortiz, Raúl, Política Británica en el Río de La Plata, Plus Ultra, Buenos Aires, 2001, p. 6.
Yo lo leí en:
Recalde, Aritz, UNIVERSIDAD Y LIBERACIÓN NACIONAL, Un estudio de la Universidad de Buenos Aires durante las tres gestiones peronistas: 1946-1952, 1952-1955 y 1973-1975

El arte en la sociedad

Ninguna sociedad, por rudimentaria que haya sido, ignoró el arte, según palabras del his­toriador francés de la cultura, Salomón Reinach. Existe en fundamento algo en los tatuajes estrambóticos con que los hombres primitivos cubren su cuerpo, así como en el esfuerzo que éstos hacen para dar una determinada forma al mango de su hacha o de su cuchillo. Existe también en manifestaciones poéticas y musicales, muchas de las cuales se perdieron, pero algunas de las cuales han llegado hasta nosotros en los pueblos que siguen hoy en situación de primitivismo. El elemento artís­tico, ya vaya unido a la utilidad, ya exista él de por sí, es siempre un producto de la actividad del hombre. Así, dice el ilustre sociólogo cubano Roberto Agramante: es raro el grupo social, por primitivo que sea, en el que no exista alguna manifestación artística, ya sea en las bellas artes, o dentro de las artes útiles o industriales, como en los bellos ejemplos de cestería india, de tejidos, de cerámica, que aúnan lo bello con el valor práctico.

Se han presentado muchas teorías sobre el origen primero del arte, pero ninguna de ellas parece satisfactoria. Con acierto el Dr. Mendieta y Núñez dice que: el arte, como todo fenó­meno social, es esencialmente complejo. Según Mendieta, el arte surge en las sociedades humanas por virtud de una feliz conjunción, a través de múltiples experiencias, del medio externo sobre la conciencia del hombre, cuya superabundancia vital en momentos de ocio, des­pierta en él la intuición creadora que se expresa en los diversos modos del arte.

Globalización: Consecuencias en México y su sociedad

La globalización ha causado consecuencias tanto buenas como malas a una sociedad Mexicana, que se encuentra  en plena incertidumbre debido a los acontecimientos políticos locales y extranjeros; en primer lugar, se ha desarrollado una concentración de las producciones en todas las ramas, el  intercambio comercial, el progreso cultural, y el estancamiento de la riqueza en algunas cuantas zonas delimitadas por los actuantes nacionales y extranjeros que dominan el país. La globalización nos muestra una tendencia convergente en el sector político, económico y cultural, así como la interacción de las personas y las relaciones personales.

Una de las consecuencias sociales que más se da en México, es la del aumento en la migración;  la gente de campo que no encuentra oportunidades de trabajo y empleo en sus regiones, y se ven obligados a emigrar. También está el  incremento de la competencia al interior de la Nación entre regiones, y el invariable debilitamiento de los lazos de solidaridad hacia los territorios están en desventaja. La expansión del sector informal, la proliferación de los microestablecimientos industriales, comerciales y de servicios, y la caída de la industria manufacturera frente a los servicios, son otras tres consecuencias evidentes.

En lo político, la globalización repercute principalmente provocando nuevos cuestionamientos al concepto de soberanía y nuevas y mayores presiones exteriores que modifican radicalmente al país.

 El proceso de globalización va acelerándose. Las economías de los países grandes territorialmente van creciendo más que las de los países que se han desarrollado por sus avances. México es uno de los mercados sobresalientes más globalizados, por su tamaño, por la sofisticación de sus mercados financieros (tanto dentro como fuera del país) y por la participación extranjera en su sistema financiero. Es posible que en algunos años, los mercados  cobren una importancia cada vez mayor cuanto a opciones de inversión. En su conjunto, ofrecerán un mayor rendimiento, aunque el riesgo de la inversión sea mayor. He ahí que nos llevarán a otro tipo de consecuencias, que imagino tendré la oportunidad de justificar más adelante. Lo que es cierto, es que México seguirá colocándose entre los mercados emergentes más importantes, pero esto se debe únicamente al gran territorio que posee, y por lógica se parecerá más a los sistemas financieros desarrollados, aunque es posible que la corrupción, y la falta de gente capacitada para guiar un país y políticos con una verdadera visión de “país”, logren llevarnos a otra crisis. A no se que los inversionistas en México terminen globalizándose también.

Otro de los aspectos importantes en cuestión de afectación global, es la de las costumbres, sobre todo en la población juvenil. La proliferación de productos que imitan a los importados, o el mismo consumo de fallucas o productos foráneos, ha modificado las costumbres y destruido tradiciones en la sociedad mexicana. Esto no puedo decir que es malo, es simplemente un cambio que se puede aceptar, aunque podría hacerse un esfuerzo por conservar algo de nuestra identidad Nacional, esto no exclusivamente para nuestro país, sino todos los demás podrían fomentar sus costumbres y actividades tradicionales.

Ahora vamos a la parte difícil: ¿qué requiere la sociedad mexicana para hacer frente al reto de la globalización?. En primer lugar requiere una mejora en el sistema educativo, pues a este paso, lo único que vamos a lograr es una producción de obreros de primer nivel, y la famosa fuga de cerebros. El fomento a la industria Nacional también es otra opción, la inversión para catapultar la exportación, para dar y no solo recibir. Pienso que también el fomento de las tradiciones y costumbres es importante, para no olvidar nuestros orígenes y sentir orgullo de lo que somos, y poder así convivir con las costumbres de otros lugares, sin sentirnos avergonzados por lo que somos. Así tal vez llegaríamos a una interacción controlada y equitativa, aunque posiblemente sea algo imposible, o un sueño, no sé

Costumbres Argentinas: Un bondi para safar


         Ya no sorprendería a nadie enterarse que en el cráneo de un argentino las ideas entran a presión. En realidad la cuestión está bastante documentada y a casi nadie le caben dudas de que es así. Sólo basta apretarle un poco el cinturón para que aflore a través de sus pensamientos un criollo McGiver, capaz de saciar su hambre o mejorar sus finanzas de la mano de una buena idea. Si esas no son ideas a presión, yo no sé lo que son.

Por ejemplo, allá por el ´28 se presagiaba que el buque de la economía mundial se iba a pique y que las esperanzas de la Argentina descansaban en algún camarote de proa. El poder adquisitivo de la gente disminuía rápidamente; las familias argentinas comenzaban a recortar gastos y fue el taxi, transporte individual -por ende de lujo- el primero en sufrir las consecuencias. Hubo que poner las neuronas en movimiento.

            Afortunadamente los taxistas son especialmente aptos para la supervivencia. En Argentina se los reconoce dueños de una argentinidad elevada, potenciada; aunque a veces expresiones como estas tengan connotaciones sino negativas, no del todo positivas. La leyenda cuenta que, reunido en un bar de Villa Luro o Floresta, se le ocurrió a un grupo de taxistas la idea de multiplicar por cuatro el cupo de pasajeros dentro de cada coche, disminuir la tarifa individual a un cuarto de su valor original, hacer recorridos fijos (Por ejemplo: de Caballito a Plaza de Mayo) y arrancar apenas la capacidad del coche esté colmada. De esta manera quedaba inventado el bondi y, tanto pasajeros como chóferes o propietarios, ajustaban sus cinturones, bajaban sus pretensiones de lujo o comodidad, pero obtenían un indudable beneficio económico.

Con los años el crecimiento del emprendimiento llevó a ampliar la capacidad de los coches, mejorar los recorridos y adoptar cualquier medida que tendiera a consolidar el éxito del nuevo transporte. En el medio se suscitaron incontables conflictos: en primer lugar entre las distintas líneas de taxi-colectivos que proliferaban y competían a brazo partido entre si y, en segundo término frente a los tranvías, que consideraban al autobús como competencia desleal y lo combatieron todo lo que pudieron. El obvio triunfador en esta historia es el colectivo –sino no estaríamos hablando de él ¿verdad?- que, como todo lo que aspira el aire del Riachuelo, se aporteñó, se cubrió de fileteados y luego, cuando su uso se hubo extendido a través de todo el mundo, se modernizó y globalizó mirando hacia el norte, como casi todo en Argentina. Para no ser menos ¿vistes?


Aviso y recomiendo: La imagen la saqué de acá.